La cuarentena derivada en España por la crisis del coronavirus ha provocado nuevos hábitos diarios en los hogares españoles. Entre las recetas de repostería y las clases de yoga, se ha colado un elemento prometedor: el reciclaje. Más de 2,5 millones de personas han comenzado a separar residuos que antes del confinamiento no reciclaban. Este dato representa el 6,7% de la población, según se extrae del estudio «La sostenibilidad, el compromiso medioambiental y el reciclaje tras la COVID-19”, realizado por Focus para Ecoembes.
La directora de comunicación y marketing de Ecoembes, Nieves Rey, ha subrayado que “los españoles hemos vuelto a demostrar nuestro compromiso con el medio ambiente, incluso en una situación tan particular como la que hemos vivido estos meses. Buena muestra de ello es la confianza en el reciclaje”. Rey asegura que la pandemia nos ha advertido de que necesitamos un medio ambiente fuerte en el que poder apoyarnos, y añade que el reciclaje se ha consolidado como el hábito ambiental más extendido.
Durante el 2019, cada ciudadano recicló una media de 17 kilos de envases de plástico, latas y briks en el contenedor amarillo y 19 kilos de papel y cartón en el azul. La sociedad española recicló en conjunto más de 1,5 millones de toneladas de envases, que evitaron la emisión de 1,67 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. De esta forma, el reciclaje se consolida como la práctica medioambiental más extendida entre los hogares españoles, muy por encima de otras medidas como el ahorro energético o el de bolsas de plástico.



