Hace ya más de un año, el 8 de diciembre de 2019, que se registraron las primeras infecciones por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 en China. Los primeros enfermos presentaban una neumonía por causas desconocidas. Siete de ellos tenían síntomas graves y su característica común era haber estado expuestos en el mercado de animales de Wuhan. Por aquel momento, se desconocía lo que tres meses más tarde se convertiría en una pandemia. El mundo ha vivido desde aquel entonces una escalofriante historia de terror: más de 74 millones de personas se han contagiado y más de 1,6 millones han fallecido a causa del virus.
La infección de la covid-19 se ha propagado rápidamente por todo el mundo y la lucha contra el virus ha sido la prioridad de todos los países. En esa batalla se sumaron rápidamente los laboratorios científicos para conseguir una vacuna que inmunizara a la población. Nueve meses más tarde del inicio de la pandemia algunos territorios han puesto ya en marcha sus procesos de vacunación, después de aprobar su aplicación, en algunos casos de emergencia. Rusia, Reino Unido, Estados Unidos y Canadá han sido los primeros países en vacunar a su población. Más tarde lo han hecho en el conjunto de la Unión Europea, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, México, Israel, Costa Rica, y Chile, entre otros.
Sputnik V: la vacuna rusa
La primera vacuna del mundo en registrarse fue la desarrollada en Rusia, con el nombre de Sputnik V en honor al primer satélite espacial soviético. Y en ese mismo país ha comenzado el primer proceso de vacunación masiva a su población, de forma voluntaria y gratuita, aunque las autoridades han pedido a los médicos y profesores que sean los primeros en inocularse. La vacuna se encuentra en la tercera fase de la investigación, después de haber superado sus dos primeras pruebas clínicas. En este caso, requiere de dos inyecciones, la segunda debe producirse 21 días después de la primera.
La edad máxima para poder vacunarse es de 60 años y quedarán exentas las personas con problemas graves de salud o con debilidades respiratorias, así como las mujeres embarazadas. Algunos científicos han mostrado sus reticencias por la celeridad con la que se ha aprobado la vacuna sin haber terminado todos los procesos de investigación, aunque los desarrolladores aseguran que los ensayos clínicos de la vacuna se desarrollan bajo los estándares y prácticas internacionales, y la información es analizada por un Comité de Supervisión Independiente.
Pfizer-BioNTech: la vacuna occidental
La carrera por la vacuna ha provocado grandes alianzas científicas. Una de ellas es la colaboración entre las farmacéuticas Pfizer, con sede en Estados Unidos, y BioNTech, que se encuentra en Alemania. Ante la expansión de la pandemia, estas dos empresas decidieron trabajar juntas en la lucha contra la covid-19. A día de hoy, es la vacuna con mayor difusión en el mundo. Numerosos países han solicitado sus dosis. Entre ellos, Reino Unido, el primer país en inocular la vacuna a su población, adelantándose a todos los países de la Unión Europea, ya que tras el Brexit no debe esperar la aprobación de las instituciones europeas.
- El mayor proceso de vacunación en la historia de Reino Unido
Los británicos comenzaron el proceso de vacunación en 50 hospitales repartidos por todo el país, aunque la mayoría de las inoculaciones se realizarán durante los meses de enero y febrero, cuando se espera vacunar a los residentes en hogares de ancianos. La vacunación a este grupo de riesgo se ha retrasado debido a las complicaciones para distribuir las dosis en pequeñas cantidades por cada residencia, ya que la vacuna debe conservarse a -70 grados y durante el transporte podría perder la cadena de frío. La vacunación se realizará por grupos de riesgo hasta que haya dosis suficientes para toda la población.
- Reacción alérgica de dos sanitarios
El proceso se está realizando sin complicaciones, aunque un día después de su inicio las autoridades advirtieron que las personas con alergias significativas evitaran vacunarse como una medida de precaución. Dos trabajadores del sistema de salud que habían recibido la primera dosis presentaron una reacción alérgica. Ambos profesionales se están recuperando, aunque las autoridades sanitarias han solicitado que los centros donde se están administrando las vacunas tengan preparadas sus instalaciones con equipos de reanimación ante cualquier reacción adversa de los pacientes a la inoculación.
La vacunación en EE.UU. y Canadá
Estados Unidos aprobó el 11 de diciembre la vacuna de Pfizer-BioNTech bajo un uso de emergencia, dada la grave situación que atraviesa el país a causa de la pandemia. Así lo decidió la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), en medio de un ambiente de presión. Según apuntan algunos medios estadounidenses, el jefe de gabinete de Donald Trump, Mark Meadows, llamó al comisionado de la FDA, Stephen Hahn, para advertirle que si el organismo no aprobaba el uso de la vacuna debería dimitir. Finalmente, la valoración de la vacuna fue positiva y su aprobación de emergencia fue inminente.
Ese mismo día, el país registró su peor momento de la pandemia con respecto a los contagios, con 280.514 nuevas infecciones por covid-19 y 2.951 fallecimientos. Desde la llegada del coronavirus, Estados Unidos ha registrado más de 74 millones de casos y más de 310.000 personas han perdido la vida a causa de la infección. Estos datos lo sitúan como el país más castigado del mundo por la crisis sanitaria, seguido de India, Brasil y Rusia. Con la vacuna se abre un nuevo horizonte, aunque su efectividad tardará en surtir efecto hasta que lleguen todas las dosis necesarias y la población en su conjunto quede inmunizada.
- Canadá aprueba el uso de emergencia de la vacuna
Canadá es otro de los países del mundo que han aprobado el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer y BioNTech, hasta que la situación así lo requiera. El país de América del Norte ha adquirido 20 millones de dosis, con la posibilidad de ampliar hasta 56 millones adicionales. No obstante, el primer ministro, Justin Trudeau, ha instado a la población a mantener la vigilancia con el uso de mascarillas, el lavado de manos y evitar las reuniones sociales. A pesar de su cercanía con Estados Unidos, el país está lejos de encontrarse en las primeras posiciones de los territorios más afectados, con cerca de 500.000 contagios y 14.000 fallecidos.
Operación conjunta en la Unión Europea
La Unión Europea ha iniciado el proceso de vacunación de forma conjunta en los 27 estados miembro. La Agencia Europea del Medicamento se reunió el 21 de diciembre y decidió la aprobación de la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech. Con la posterior decisión a favor de la Comisión Europea sobre su comercialización, los países del club han comenzado a vacunar de forma coordinada entre el 27 y el 29 de diciembre. No obstante, la distribución de las dosis no comenzó hasta el día antes, el 26 de diciembre.
- El plan de vacunación en España
España ha sido de los primeros países de la Unión Europea en comenzar a vacunar. El Ministerio de Sanidad informó de que el país comenzaría a vacunarse el 27 de este mes, en línea con lo anunciado desde las instituciones europeas. Se espera que durante los próximos meses lleguen hasta nuestro país 350.000 nuevas dosis cada semana. España tiene comprometidas 20 millones en total con estos fabricantes, aunque su distribución será escalonada, según la capacidad de producción de las empresas farmacéuticas.
La estrategia española de vacunación se rige por criterios éticos, según han informado las autoridades sanitarias. La distribución está coordinada de forma común para todos los territorios, con la creación de un Registro estatal de vacunación COVID-19 por parte del Ministerio de Sanidad en colaboración con las comunidades autónomas. Este registro servirá para monitorizar las dosis y los tipos de vacuna suministrados a los distintos grupos de población, y para calcular la cobertura de vacunación alcanzada. En una primera etapa las personas que están recibiendo la vacuna son:
- Residentes y personal sanitario y sociosanitario en residencias de personas mayores y con discapacidad.
- Personal sanitario de primera línea.
- Otro personal sanitario y sociosanitario.
- Personas con discapacidad que requieren intensas medidas de apoyo para desarrollar su vida (grandes dependientes no institucionalizados).
Esta primera etapa afecta a 2,5 millones de personas y, posteriormente, se vacunará a los mayores de 65 años, personas con condiciones de riesgo y trabajadores esenciales. No obstante, todavía está por decidir en qué fase del proceso se vacunarán cada uno de estos grupos sociales. Será el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en última instancia quien acuerde la priorización final de la vacunación de los distintos grupos de la población. Se espera que en agosto el 60% de los ciudadanía esté inmunizada, sin embargo, esto dependerá de las dosis disponibles y del número de vacunas aprobadas durante las próximas semanas y meses.



