Covid-19: los otros afectados | La pobreza severa podría aumentar hasta los 5,1 millones de personas en España

Covid-19: los otros afectados

La pandemia de la covid-19 que sufrimos desde el pasado año está provocando algunas consecuencias graves en la sociedad. En esta serie de infografías Covid-19: los otros afectados estamos analizando los sectores más perjudicados, a través de los datos que nos arroja esta crisis sanitaria.

En este caso, vamos a conocer cómo se ha agravado la situación de la pobreza en nuestro país. Más de 800.000 personas podrían sufrir la pobreza severa a raíz de esta situación y alcanzar así los 5,1 millones de personas que apenas tienen 16 euros al día para vivir. Son datos que se extraen del informe anual presentado por Oxfam Intermón con motivo del Foro de Davos.

El director de la ONG de cooperación para el desarrollo, Franc Cortada, asegura que los datos demuestran cómo la pandemia está afectando a las personas más vulnerables. “Sin una respuesta adecuada, hay un grave riesgo de que la salida de la crisis profundice y eternice las desigualdades en España, empobreciendo a las personas más pobres mientras las más ricas se recuperan a paso firme», expone Cortada.

Además, asegura que «las políticas públicas pueden servir para cambiar esta situación, como lo demuestran los ERTE y otras medidas como el Ingreso Mínimo Vital, aunque este necesita mejoras urgentes en su puesta en práctica”.

La importancia de las ayudas sociales

La políticas públicas para proteger el empleo fueron una de las prioridades del Gobierno para hacer frente a la crisis económica derivada de la pandemia. El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, anunció la puesta en marcha de un plan de choque dotado con 200.000 millones de euros, cerca de un 20% del PIB español. La mayor parte de esa partida fue destinada a la protección del empleo, a través de la herramienta de los ERTE.

«No vamos a dejar a nadie atrás» fue el mensaje más sonado de los que pronunció el presidente aquel día. Oxfam Intermón señala que esta medida pudo evitar que más de 710.000 personas cayeran en la pobreza y asegura en su informe que fue «esencial para limitar el incremento de la pobreza y la desigualdad».

Si el Ingreso Mínimo Vital (IMV) se implementara en su totalidad podría salvar de la pobreza a 277.000 personas.

Los resultados del estudio también arrojan que si el Ingreso Mínimo Vital (IMV) se implementara en su totalidad podría salvar de la pobreza a 277.000 personas y habría reducido la pobreza severa en 230.000 personas. Para lograr este objetivo, esta ayuda debería llegar a los 850.000 hogares previstos. El Consejo de Ministros aprobó a principios del pasado mes de febrero que las personas sin hogar y los temporeros pudieran acceder a esta medida.

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, explicó que el objetivo era reducir el número de peticiones denegadas, que se cifraba en 60.000 en aquel momento. La renta garantizada a través de esta ayuda es de 469,93 euros mensuales para una persona, que aumenta en caso de tener pareja o hijos.

Las posibles soluciones

La ONG propone una serie de medidas para reducir la desigualdad entre la población, entre las que se encuentran políticas públicas de empleo alternativas para sustituir a los ERTE que incluyan «una mejora del modelo productivo, apoyo a las empresas que garanticen empleo digno, y medidas que regulen la temporalidad, parcialidad, subcontratación o falsos autónomos y que protejan a los colectivos más vulnerables como trabajadoras domésticas y migrantes».

También exigen ampliar la cobertura del IMV, a través de la agilización de los trámites y los requisitos, con especial atención en la reducción de la pobreza infantil. Además, Oxfam considera importante una reforma fiscal «que recaude de forma más progresiva y que luche contra la evasión».

¿Cuánto tiempo tardarán en recuperarse?

La recuperación de las pérdidas económicas causadas por la pandemia también está sufriendo procesos desiguales. En tan solo nueve meses, las mil mayores fortunas del mundo ya las habían recuperado, mientras que los 200 millones de personas que según el Banco Mundial podrían haber caído en la pobreza tardarán más de diez años en recuperarse.

Estas cifras se extraen del informe «El virus de la desigualdad» presentado por Oxfam Intermón, que calcula que si los gobiernos lograran reducir la desigualdad en el mundo en un 2% cada año, se conseguiría salvar de la pobreza a estas personas en tres años en vez de en una década.

“La lucha contra la desigualdad debe ser un elemento fundamental del rescate económico y los esfuerzos de recuperación”

Franc Cortada, director de Oxfam Intermón

El informe también señala que desde el inicio de la pandemia, la fortuna de los 10 hombres más ricos del mundo ha aumentado en medio billón de dólares, «una cifra que financiaría con creces una vacuna universal para la covid-19 y que garantizaría que nadie cayese en la pobreza como resultado de la pandemia», según señala la ONG. Oxfam revela que la pandemia tiene el potencial de aumentar la desigualdad económica en todo el mundo.

“La lucha contra la desigualdad debe ser un elemento fundamental del rescate económico y los esfuerzos de recuperación”, explica Franc Cortada. El director de Oxfam piensa que se debe invertir en servicios públicos para crear millones de empleos nuevos, además de garantizar que las personas más ricas paguen los impuestos que les corresponden por justicia social.

España se sumerge en la tercera ola de la pandemia en pleno récord de contagios diarios

Coronavirus

España se encuentra inmersa en la tercera ola de la pandemia con un preocupante y elevado número de contagios diarios e ingresos hospitalarios. Los casos positivos de covid-19 no han parado de subir en nuestro país desde finales del año pasado, con nuevos récords cada día. El viernes 15 de enero el Ministerio de Sanidad notificó 40.197 nuevos contagios, el día con más casos registrados desde el inicio de la pandemia. De ese cúmulo, 17.039 correspondían a las últimas 24 horas, que se suman a las más de 2 millones de infecciones desde los primeros registros.

El número de personas fallecidas también ha seguido aumentando. En la última semana se han registrado 828 defunciones a causa del coronavirus. Las autoridades sanitarias han notificado 53.314 fallecimientos desde la llegada de la covid-19 a nuestro país, aunque el Instituto Nacional de Estadística (INE) sitúa en 80.000 el exceso de muertes durante 2020 respecto al año anterior. Un aporte que demuestra que no todas las muertes por la infección del coronavirus se han registrado en los informes que ofrece el Gobierno. Una gran parte de estas defunciones no aparecen en las estadísticas oficiales.

Las comunidades más afectadas

La tercera ola de la pandemia está afectando a todas las regiones del país, aunque algunas comunidades autónomas se están viendo especialmente perjudicadas. Es el caso de la Comunidad Valenciana, Andalucía, Cataluña y la Comunidad de Madrid. Los indicadores de riesgo alertan de una situación preocupante en estos territorios, que juntas suman en total más de 160.000 contagios en los últimos 14 días. Aunque la incidencia acumulada que más preocupa es la de Extremadura, con 1.220 casos por cada 100.000 habitantes, seguida de Murcia con 889.

  • Alerta de riesgo extremo en la Comunidad Valenciana

La situación de la Comunidad Valenciana mantiene en alerta a las autoridades sanitarias, que durante las últimas horas han evaluado la capacidad de respuesta de los centros sanitarios ante la avalancha de contagios que invade sus tres provincias. La comunidad tiene en estos momentos una incidencia acumulada de 760 casos, aunque los datos que más preocupan son la ocupación hospitalaria y el alto número de fallecidos. En la última semana, 831 personas han requerido una hospitalización y 46 personas han ingresado en la UCI, donde el porcentaje de camas ocupadas por pacientes covid roza ya el 50% -la cifra más alta de toda España-.

El presidente de la comunidad, Ximo Puig, ha asegurado durante la tarde del sábado 16 de enero que el sistema sanitario valenciano puede seguir atendiendo con garantías a los enfermos por covid-19 y a los del resto de patologías graves o inaplazables, tras una reunión telemática con la consejera valenciana de Sanidad, Ana Barceló. El dirigente valenciano ha recordado también la necesidad de cumplir de manera estricta y responsable con las restricciones y las normas sanitarias establecidas para hacer frente a la pandemia.

La comunidad se enfrenta a un futuro incierto en las próximas semanas, donde el continuo aumento de casos puede hacer estallar la presión en los centros hospitalarios, que en estos momentos ya se encuentran al límite de su capacidad. Los hospitales valencianos están ampliando espacios para poder atender a los pacientes que llegan con síntomas del coronavirus y se están habilitando varios hospitales de campaña, como el situado junto a La Fe de Valencia, que tiene preparadas 120 camas para recibir a pacientes leves de covid que requieran continuar ingresados. En los últimos siete días, 211 personas han perdido la vida en la Comunidad Valenciana, la cifra más trágica registrada durante esta semana en nuestro país.

El plan del Gobierno durante la segunda ola de la pandemia: deja en manos de las comunidades autónomas las decisiones estratégicas

Coronavirus

La segunda ola de la pandemia de la covid-19 azota a España desde finales del verano y en estos momentos está alcanzando las cifras más duras de esta nueva oleada de contagios. El Ministerio de Sanidad informó, en la tarde del jueves 29 de octubre, de 23.580 nuevos casos de coronavirus, 9.395 de ellos diagnosticados en las últimas 24 horas. Desde que comenzó la pandemia, nuestro país ha sumado más de un millón de positivos por el virus y 35.000 muertos.

Aunque estas cifras se quedan cortas si las comparamos con los datos recogidos a través de los estudios de seroprevalencia, que según informó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, indican que más de 3 millones de españoles se han contagiado de la enfermedad, el triple de lo recogido por las autoridades sanitarias en sus informes. Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística ha advertido de un exceso de 11.000 muertes en España desde el mes de julio hasta ahora, lo que podría suponer que no se estén recogiendo todos los decesos en los datos oficiales.

Sánchez ofrece el estado de alarma a las CC.AA.

La estrategia del Gobierno ante esta nueva ola de contagios comenzó a gestarse a finales del verano, cuando Pedro Sánchez ofreció el apoyo del Ejecutivo a las Comunidades Autónomas que desearan decretar el estado de alarma en su territorio. De esta manera, el presidente del Gobierno dejó en mano de las autonomías las decisiones estratégicas a tomar en esta nueva ola de la pandemia, a diferencia del plan ejecutado en el mes de marzo, cuando tomó el control de la situación a través del mando único.

El presidente explicó durante una rueda de prensa desde la Moncloa, tras la reunión del Consejo de Ministros, que los presidentes autonómicos que solicitaran la herramienta del estado de alarma deberían acudir al Congreso de los Diputados para explicar los motivos de su decisión y someterse a la votación pertinente. Si era necesario, acompañarían a las autoridades autonómicas hasta el Parlamento, en una actitud de cogobernanza. Aquel día la incidencia acumulada de contagios en los últimos 14 días por cada 100.000 habitantes se situaba en los 173 casos en toda España.

Cierre perimetral de Madrid y otros nueve municipios

Algo más de un mes más tarde de este anuncio, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (que reúne al Ministerio de Sanidad con las consejerías sanitarias de las CC.AA.) acordó unos criterios únicos para tomar medidas en las ciudades de más de 100.000 habitantes. El acuerdo obligaba a cerrar los municipios cuyos índices de control de la pandemia estuvieran descontrolados, como la incidencia en los últimos 14 días, la positividad de las pruebas PCR y el porcentaje de camas UCI ocupadas por pacientes infectados por covid. La incidencia acumulada se situaba en los 284 casos.

Estas medidas obligaron a cerrar perimetralmente la capital y otros nueve municipios de la Comunidad de Madrid, pese al rechazo del Ejecutivo madrileño. La presidente de la región, Isabel Díaz Ayuso, anunció que iba a acatar la orden enviada por Sanidad, pero que acudiría a los tribunales para suspender las medidas adoptadas. Unos días más tarde, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid le dio la razón al gobierno madrileño y tumbó las restricciones de movilidad en los diez municipios de la región, al entender que afectaban a los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Ante este giro de los acontecimientos, el Gobierno tomó al día siguiente la decisión de imponer el estado de alarma en la Comunidad de Madrid durante 15 días desde ese mismo momento. Para ello, se puso en marcha un operativo de vigilancia con 7.000 efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, explicó que esta decisión había sido tomada para poder dar soporte jurídico a las restricciones en la región, tras el rechazo de los tribunales a las medidas adoptadas tras el Consejo Interterritorial de Salud. El gobierno de Díaz Ayuso optaba por los confinamientos perimetrales de barrios y zonas básicas de salud.

Segundo estado de alarma en toda España

Otro mes más tarde, el Gobierno ha decretado el segundo estado de alarma a nivel estatal tras el avance del virus en la mayor parte del territorio nacional, con cifras récord de contagios durante toda la pandemia. La principal medida de este nuevo decreto de emergencia es la instauración de un toque de queda desde las 11 de la noche hasta las 6 de la mañana, con la opción de que las CC.AA. puedan retrasarlo o adelantarlo una hora, tanto el inicio como el fin. Esta medida quedará vigente durante 15 días, hasta el 9 de noviembre, cuando su prórroga quedará en manos de los gobiernos autonómicos.

Sin embargo, el estado de alarma tendrá una vigencia de 6 meses, hasta el próximo 9 de mayo de 2021, tras la aprobación de su prórroga en el Congreso de los Diputados con una amplia mayoría de 194 votos a favor. No obstante, no existe ningún plan estratégico del Gobierno sobre las restricciones durante este período, ya que serán las Comunidades Autónomas quienes decidan las medidas restrictivas que limiten los derechos fundamentales de los ciudadanos en la lucha contra la pandemia. No obstante, el ministro de Sanidad ha advertido que su gabinete estará alerta para ejercer la función de coordinación cuando la situación lo requiera.

A partir de ahora, y con el aval que ofrece la Constitución del estado de alarma, las comunidades podrán tomar las decisiones que consideren oportunas. Las restricciones están afectando ya al derecho a la movilidad y de libre circulación de millones de españoles, tras los confinamientos perimetrales adoptados por la mayoría de los gobiernos autonómicos del país, excepto Galicia, Extremadura, Baleares y Canarias. Hasta el momento, son los únicos territorios que no han adoptado el cierre de sus fronteras. La Comunidad de Madrid tan solo cerrará los días pertenecientes al puente de Todos los Santos y de la Almudena. La incidencia acumulada se sitúa a día de hoy en los 468 casos.