El Consejo de Ministros ha aprobado esta semana el anteproyecto de la Ley de Libertad Sexual, impulsada por el Ministerio de Igualdad, con Irene Montero a la cabeza. El anuncio del Gobierno llega justo en la semana en la que se celebra el Día Internacional de la Mujer, momento de lucha social para denunciar las desigualdades de las mujeres frente a los hombres.
El objetivo principal de la nueva ley es situar el consentimiento expreso de la mujer como única aprobación para mantener relaciones sexuales. Irene Montero ha querido referirse a ella como la ley del «Solo sí es sí», en una clara defensa del movimiento feminista en España.
Además, se ha eliminado la distinción entre abuso y agresión sexual. La nueva norma establece que toda penetración sin consentimiento es una violación. Hasta ahora, el delito de violación debía contener acciones de intimidación y violencia.
También se ha ampliado la definición de «violencia machista». Esta puede manifestarse de diferentes formas, como la violación, el acoso sexual, los matrimonios forzosos, el acoso callejero, la extorsión y la explotación sexual. Y a su vez, puede darse en distintos ámbitos: la familia, el trabajo, lugares de ocio, espacios públicos, las redes sociales y el ámbito educativo.
Por ello, el objetivo de esta ley será prevenir todo tipo de violencia sexual. La prevención, la educación y la atención de las víctimas serán puntos claves.



