‘El Escaparate’ te trae cada domingo las noticias más destacadas. Entre ellas esta semana, la llegada de Perseverance a Marte. La exploración del planeta rojo desde la vida terrestre ha dado un paso de gigantes esta semana, después de que la NASA lograra con éxito amartizar el rover Perseverance en su superficie. Este logro se ha producido gracias a la misión ‘Marte 2020’ de la agencia espacial norteamericana dentro del Programa de Exploración, a través del que la NASA lanzó el pasado 30 de julio una sonda en dirección a Marte. Cerca de 7 meses más tarde, el rover ha amartizado sobre el cráter Jezero, convirtiéndose en el quinto vehículo de exploración que la agencia espacial coloca en la superficie del planeta.
La nave que contenía el astromóvil atravesó la atmósfera marciana a más de 19.000 kilómetros por hora, alcanzando temperaturas de hasta 1.300 grados, aunque la nave iba protegida con un escudo térmico. Ese momento se convirtió en uno de los instantes de mayor peligro, la NASA lo ha llamado los «siete minutos de terror», aunque finalmente la nave consiguió atravesar esta capa sin problemas. El siguiente paso fue desplegar el mayor paracaídas creado en la historia, tres minutos antes del amartizaje. Tras desprenderse del escudo 20 segundos más tarde, el rover usó un radar para calcular su distancia con el suelo y encontrar un lugar seguro donde descender.
Se espera que la misión dure un año marciano, equivalente a 686 días terrestres.
Un minuto antes de llegar a la superficie se deshizo de la mitad trasera de la cápsula sujeta al paracaídas y redujo su velocidad para llegar al suelo con la ayuda de una grúa compuesta con correas de nailon. La velocidad a la se produjo esta maniobra estuvo muy calculada para no producir ningún daño en el vehículo y apenas superó los 2,7 kilómetros por hora, a la velocidad de una persona caminando. Con este último paso, Perseverance pudo posarse finalmente sobre la superficie de Marte para iniciar una tarea centrada en averiguar si alguna vez existió la vida en el planeta rojo. Se espera que la misión dure un año marciano, equivalente a 686 días terrestres.
Perseverance recolectará porciones de roca y polvo que en futuras misiones podrán ser recogidas y enviadas a la Tierra.
La zona donde ha llegado el vehículo astroespacial es una cuenca donde los científicos piensan que hace miles de millones de años pudo haber un lago. En este lugar podría haber desembocado un antiguo río que arrastraba sedimentos. A día de hoy, todavía se pueden observar las pruebas de este lejano pasado. La misión es descubrir si en esa zona pudo haber algún tipo de vida microbiana. Con este objetivo, Perseverance recolectará porciones de roca y polvo que en futuras misiones podrán ser recogidas y enviadas a la Tierra. Para desarrollar su trabajo con gran precisión, el rover cuenta con siete instrumentos de la tecnología más avanzada del mundo, además de 23 cámaras, 2 micrófonos y un pequeño helicóptero.
Y ahora… ¡dentro escaparate!

