La batalla por la investidura enfrenta a Pere Aragonès y Salvador Illa con el futuro de Cataluña en juego

Elecciones Cataluña 2021

Cataluña votó el pasado domingo 14 de febrero en unas nuevas elecciones al Parlament, tras la inhabilitación del presidente Quim Torra hace cinco meses. Tras dejar de forma obligada el cargo, la presidencia de la Generalitat se quedó vacía y tras no encontrar ningún candidato para sustituirle, Pere Aragonès, el encargado de la Consejería de Economía y Hacienda, pasó a ser el presidente en funciones hasta la celebración de unos nuevos comicios y la investidura de un nuevo presidente autonómico.

Los resultados del 14-F han desfigurado completamente el tablero político, con el auge del PSC, el ‘sorpasso’ de ERC a los de Junts, la irrupción de Vox y la debacle de Ciudadanos. El panorama es completamente distinto al conseguido en las últimas elecciones de 2017, cuando el partido de Inés Arrimadas ganó los comicios. La formación que ha ganado esta vez en votos ha sido el Partido Socialista, pero el empate en escaños producido con ERC ha provocado que tengan que competir con los republicanos por optar a la investidura.

La propuesta de los socialistas

Salvador Illa, el nuevo líder de los socialistas catalanes tras abandonar el Ministerio de Sanidad, puede convertirse en uno de los candidatos a presentarse a la investidura de presidente de la Generalitat. El candidato está convencido de que se presentará y así lo anunció durante la noche del pasado domingo tras conocerse los resultados de las elecciones. «Hay que abrir una nueva página en Cataluña, una nueva página de cambio para reencontrarnos, para avanzar, volver a escucharnos y mirarnos», explicó Illa durante su comparecencia en la noche electoral. «Dije que si ustedes ponían los votos, nosotros pondríamos el cambio», con estas palabras anunció su intención de ofrecerse a la investidura.

El candidato socialista no lo tendrá fácil y es que, a pesar de haber sido la formación más votada en las elecciones, ha conseguido el mismo número de escaños que el segundo partido con mayor número de sufragios, Esquerra Republicana. Exactamente, 33 escaños para cada uno de ellos. Este empate es el principal obstáculo para el PSC de cara a reunir los apoyos suficientes para la formación de un gobierno. A pesar de esta complicación, Illa ha anunciado que hablará con todos los partidos para negociar, excepto con Vox, a quien ha apartado de estas reuniones.

La primera ronda de contactos ya se ha producido y así lo ha anunciado Salvador Illa a través de un mensaje de Twitter durante la mañana de este martes: «Hace unos minutos he acabado una ronda de llamadas con todos los partidos políticos, excepto la extrema derecha, para anunciarles que presentaré mi candidatura a la presidencia a la Generalitat. El cambio ha llegado y los socialistas vamos a hacerlo posible». La segunda ronda de comunicaciones será de forma presencial y se producirá durante los próximos días.

La propuesta de los republicanos

Pere Aragonès es otro de los candidatos que opta a presentarse a la investidura, también lo anunció la misma noche de las elecciones. Su partido fue el segundo más votado. La ronda rápida de consultas de los socialistas ha propiciado que los republicanos aceleren en este camino y vayan a iniciar también los contactos. La primera formación con la que se reunirán será la CUP, para continuar después con Junts per Catalunya y En Comú-Podem. El objetivo es crear un gobierno de gran espectro político con formaciones que se impliquen en la vía soberanista.

Con este fin, los republicanos apuestan por pactar con los de Junts, la CUP y los comunes, ya que estos partidos son los defensores de celebrar un referéndum pactado sobre la independencia de Cataluña. Sin embargo, la composición de este gobierno no comparte la aceptación de todos sus integrantes. Tanto la formación de Laura Borràs (JXCAT) como la de Jéssica Albiach (En Comú) rechazan compartir el ejecutivo entre ambos. Los de Junts creen que sería poner obstáculos en la vía separatista, mientras que los morados piensan que no se respetarían los postulados de izquierdas. Sin embargo, la CUP sí que se muestra dispuesta a dialogar, por lo que podrían tener en su poder la llave de gobierno.

Lo que sí tienen claro los de Esquerra Republicana es que no pactarán con los socialistas. Pere Aragonès ha remarcado que no contempla una investidura de la mano de los socialistas. «Yo aspiro a presidir con los partidos que defienden el referéndum y la libertad de los presos», ha enfatizado el republicano en una entrevista en TVE, donde ha asegurado que los proyectos del PSC y de ERC para Cataluña son «antagónicos e incompatibles». Por su parte, en una entrevista en el mismo medio el portavoz del partido en el Congreso, Gabriel Rufián, ha declarado que espera que Illa no se presente a la investidura y ha asegurado que sería un «brindis al sol», ya que no cuenta con suficientes apoyos.

La propuesta de los ‘comunes’

Jéssica Albiach, la candidata de En Comú-Podem a la presidencia de la Generalitat de Catalunya, valoró de forma positiva los resultados del 14-F y aseguró que los catalanes estaban hartos de la actuación de ERC y Junts al frente del gobierno catalán. Albiach señaló que la llegada de un gobierno de izquierdas era posible y que permitiría abrir una nueva etapa. «Nosotros haremos todo lo que esté en nuestras manos para hacer que llegue cuanto antes», aseguró la candidata morada durante la noche electoral. Estas palabras sonaron como una llamada a la izquierda para la formación de un gobierno alternativo. Los morados se postulan como intermediadores en las negociaciones para su constitución.

La opción de los comunes está clara, optan por formar un ejecutivo de izquierdas junto a Esquerra y el PSC. Según Albiach, sería un proyecto transversal y amplio, donde estarían representadas las grandes mayorías del país. En Comú convertiría sus 8 escaños en la llave de gobierno y desplazaría a Junts de la formación del nuevo Govern, que tendría un carácter más progresista con la formación de Borràs fuera de su composición. Sin embargo, esta opción no cuenta con todos los puntos a su favor, ya que los republicanos firmaron un compromiso por el que rechazaban gobernar con los socialistas. Esta postura de Esquerra podría complicar la conformación de un gobierno de izquierdas.

La aritmética parlamentaria resultante de las elecciones está clara: los números dan para que haya un gobierno de izquierdas presidido por Salvador Illa o un gobierno independentista capitaneado por Pere Aragonès. Todo dependerá de cómo se desarrollen las negociaciones de ambos proyectos, aunque la negativa de los republicanos a pactar con los socialistas podría propiciar la formación de un gobierno formado por ERC, JCXCAT y la CUP. Analizamos en una infografía estas dos posibilidades y los apoyos que podrían tener cada una de las opciones.