Cataluña ha vivido durante el 14-F una nueva noche electoral de vértigo. Los resultados de los comicios han estado más ajustados que nunca, con un empate entre el PSC y ERC con 33 escaños ambas formaciones. En algunos momentos de la noche, los socialistas han conseguido posicionarse por encima de los republicanos, pero finalmente la foto final ha quedado en empate. No obstante, el partido de Salvador Illa ha conseguido ser el más votado, con 651.027 votos (23,02%) frente a los 602.658 (21,31%) recibidos por la formación liderada por Pere Aragonès. En tercera posición ha quedado Junts per Catalunya, con 32 escaños y 567.421 votos (20,06%).
La victoria de los socialistas catalanes ha sido agridulce, ya que, a pesar de ser el partido más votado, las fuerzas independentistas han sumado la mayoría absoluta del Parlament. Esto puede dificultar la formación de un gobierno liderado por Salvador Illa, a pesar de que este ha anunciado que se presentará a la investidura. Los soberanistas podrán formar gobierno en Cataluña si consiguen llegar a un acuerdo de investidura, ya que los escaños de ERC, JXCAT y la CUP juntos sobrepasan la mayoría requerida de 68 diputados para alcanzar la investidura de un nuevo president. Según los resultados de las elecciones, todo parece indicar que Pere Aragonès (ERC) sea quien opte a la presidencia de la Generalitat. El líder republicano también ha anunciado que se presentará a la investidura.
El «efecto Illa» dobla los escaños del PSC
El PSC ha conseguido doblar los escaños que consiguió en las pasadas elecciones de 2017, cuando el candidato Miquel Iceta obtuvo 17 diputados y 606.659 votos (13,86%). En esta ocasión, los socialistas han obtenido 33 escaños y han cumplido el auge electoral que pronosticaban las encuestas con su nuevo líder, el exministro de Sanidad Salvador Illa. Una apuesta dirigida desde La Moncloa por el presidente del Gobierno y su equipo estratégico liderado por Iván Redondo.
Illa ha agradecido a Pedro Sánchez, a quien ha llamado «mi amigo», su apuesta en estas elecciones, durante la valoración que ha realizado de los resultados ante los medios de comunicación. El presidente le ha respondido a través de un mensaje de Twitter en el que le ha dado las gracias «por devolvernos la ilusión de conseguir un futuro mejor para Cataluña y para España». Sánchez ha remarcado también que la victoria del PSC en las elecciones supone «una fantástica noticia para hacer posible el cambio y el reencuentro por el que tanto ha trabajado» el partido.
El independentismo gana en votos y escaños
Los partidos independentistas han conseguido reunir una mayoría de votos y de escaños en el Parlament. En total, 1.358.909 personas han votado a alguna de las tres formaciones soberanistas catalanas que se han presentado a las elecciones y que han obtenido representación (ERC, JXCAT y CUP) en la cámara autonómica. Si sumamos los votos del PDeCAT serían 1.435.876 en total. Por otra parte, los apoyos a los partidos no independentistas (PSC, En Comú, Vox, C’s y PP) han reunido 1.328.879 votos, superados en más de 30.000 papeletas por quienes han apostado por opciones que defienden la independencia. Además, las opciones soberanistas han sumado la mayoría absoluta del parlamento, con 74 escaños frente a los 61 asientos de las opciones no independentistas.
Vox entra en el Parlament y adelanta al PP
La candidatura liderada por Ignacio Garriga ha entrado en la composición del Parlament como cuarta fuerza política, superando a sus rivales de la derecha. Vox ha conseguido 11 diputados y 217.371 votos (7,69%). Por su parte, el Partido Popular ha quedado sobrepasado por la formación de la ultraderecha, ya que los azules tan solo han obtenido 3 escaños -uno menos que en 2017- y 108.841 votos (3,85%). Los resultados de estos nuevos comicios aumentan la existencia del partido de Pablo Casado en Cataluña como un elemento residual, superado por su principal adversario político. El PP ha perdido 76.829 votos respecto a las elecciones de 2017 y no ha conseguido aprovecharse del desplome de Ciudadanos.
Desplome de C’s con 30 escaños menos
El partido de Inés Arrimadas ha conseguido 6 escaños y 157.529 votos (5,57%), con una pérdida de 30 diputados respecto a las elecciones de 2017. La candidatura de Carlos Carrizosa se ha dejado por el camino en estos cuatro años 952.203 apoyos en las urnas. Un desastre estrepitoso si lo comparamos con el resultado obtenido en los últimos comicios autonómicos, cuando consiguieron ser el partido más votado y el que más escaños reunió en el Parlament, con un total de 36 diputados.
Arrimadas rechazó entonces presentarse a una investidura y los partidos independentistas formaron gobierno. Ciudadanos se convirtió así en el principal partido de la oposición. Esta vez no serán ni gobierno ni oposición fuerte. De momento, la directiva del partido ha convocado al comité ejecutivo el lunes por la tarde de urgencia para analizar los resultados de estas elecciones. La reunión de los naranjas podría repartir las responsabilidades del fracaso electoral y cambiar las caras que representan al partido en Cataluña.
CUP y En Comú, quinta y sexta fuerza
Por su parte, En Comú-Podem mantiene los 8 diputados que tenía y recaba 194.111 votos (6,86%). Se posiciona como sexta fuerza política en Cataluña, pese a perder el apoyo de 132.249 electores y bajar un 0,6% respecto a las elecciones de 2017. Los independentistas de la CUP quedan como quinta fuerza política con 9 escaños -suben 5-, aunque reúnen menos apoyos que los morados, con 188.830 votos (6,68%). Pierden 6.416 sufragios, aunque suben más de 2 puntos.



