Los ciudadanos de Estados Unidos están llamados a votar el próximo 3 de noviembre, para eligir al presidente del Gobierno, los miembros de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. También se escogerán los gobernadores de 11 estados, así como otra multitud de cargos públicos.
La fecha no es casual, los comicios se celebran siempre el primer martes del primer lunes de noviembre. La norma se estableció en 1845 y se escogió ese mes por estar situado entre el fin de la cosecha y la llegada del invierno boreal. Además, las elecciones se celebran en día laboral, lo que puede repercutir en una baja participación de los votantes.
Sistema electoral norteamericano
Las elecciones norteamericanas cuentan con un complejo sistema de votación. Diferencian entre dos tipos de votos: el voto popular y el voto electoral. El popular es el que depositan los ciudadanos en las urnas por cada candidato el día de las elecciones. Pero el presidente de EE.UU. no es elegido directamente por el pueblo, sino por un grupo de representantes que se conoce como colegio electoral.
Estas personas emiten el voto electoral. Y se necesita una mayoría absoluta de 270 votos para llegar a la Casa Blanca. El candidato puede perder el voto popular, pero ganar el electoral -el decisivo-, como le ocurrió a Donald Trump en 2016.
El colegio electoral está formado por 538 miembros y son el grupo de representantes que se escoge cada cuatro años para votar al presidente y vicepresidente del país. Sus integrantes proceden de cada uno de los estados y cada estado tiene un número de electores en función de su representación en el Congreso (dos senadores y los representantes de la Cámara según la población).

