Donald Trump y Joe Biden han protagonizado el primer debate presidencial de la campaña electoral durante la noche del 29 de septiembre en Estados Unidos. El cara a cara se ha celebrado en la Universidad Case Western Reserve de Cleveland (Ohio) y se ha extendido durante 90 minutos. Los candidatos a la presidencia han protagonizado momentos muy broncos, en los que se han enzarzado por los diferentes temas que ocupaban el debate. Entre ellos, la pandemia de la covid-19, que han aprovechado para lanzarse duros reproches.
El debate estuvo moderado por el periodista Chris Wallace, de la cadena Fox News, que introdujo los temas y preguntó a los candidatos por diferentes asuntos. Los bloques más importantes del debate fueron sobre el Tribunal Supremo, la pandemia, la economía del país, la violencia racial, las protestas en las calles, el cambio climático y la seguridad del voto por correo. El debate comenzó con el bloque del Supremo, cuando Donald Trump defendió la elección de la jueza conservadora Amy Coney Barrett como magistrada del alto tribunal.
Los impuestos de Trump
Uno de los momentos más esperados de la noche fue cuando Wallace le preguntó al presidente sobre la información publicada por el diario New York Times, según la cual Trump solo pagó 750 dólares de impuestos durante los años 2016 y 2017. El dirigente republicano espetó: «No quería pagar impuestos, yo era un promotor privado y cualquier persona intenta hacer ingeniería para pagar lo menos posible». Aunque aseguró que él paga millones de dólares en impuestos. Unos minutos antes, el candidato Biden aseguró -con referencia a este asunto- que hay empresas que ganan mucho dinero porque no tienen que pagar impuestos y afirmó: «Este señor (Trump) paga 750 dólares de impuestos».
Acusaciones de fraude electoral
Entre los último bloques del cara a cara, se debatió sobre la integridad del sistema de votos por correo. Donald Trump acusó a los demócratas de tirar a la basura las papeletas con su nombre, mientras que aseguró que están enviando papeletas de Biden por todo el país, incluso a gente que no lo ha pedido. «Va a ser un fraude», exclamó Trump. Y añadió que se están perdiendo entre el 30 y el 40% de sus papeletas.
Por su parte, Biden explicó que no hay ninguna evidencia de que exista manipulación del voto por correo. «Trump quiere asustar a la gente diciendo que no es un procedimiento legítimo», aseguró el demócrata. Y terminó diciendo que aceptará el resultado si pierde, aunque «Trump ha dicho que no ha asegurado que vaya a aceptar el resultado».



