PEDRO S. PAGÁN
Los norteamericanos están llamados a votar el próximo 3 de noviembre en las elecciones federales de Estados Unidos. Las leyes que rigen los comicios en el país se remontan al artículo 1 de la Constitución, que otorga a los estados el deber de supervisar las elecciones federales. Además, se han aprobado enmiendas y otras leyes para garantizar el derecho al voto en los diferentes sectores de la sociedad. Como norma general, los ciudadanos estadounidenses mayores de edad, inscritos en el registro electoral, pueden votar. Pero no es una obligación. De acuerdo con la Constitución, votar es un derecho y un privilegio.
Los derechos de las minorías sociales
Durante los últimos siglos, Estados Unidos ha aprobado enmiendas constitucionales para proteger el derecho al sufragio de las minorías sociales. En 1870, la 15ª enmienda otorgó el derecho al voto a los afroamericanos, sin embargo muchos de ellos no pudieron ejercer este derecho. En muchos estados se les imponía impuestos para poder votar y pruebas de alfabetización. No fue hasta 1964 cuando se eliminaron estos impuestos. El derecho a votar de las mujeres fue recogido en la 19ª enmienda de 1920.
También se han redactado leyes federales que protegen los derechos de estos grupos. En 1965 se aprobó la Ley de Derecho al Voto, que prohibió la discriminación al votar por motivos de raza, color o pertenencia a un grupo minoritario. Un año antes, en 1964, se había aprobado la Ley de Derechos Civiles, que atacó la segregación racial y prohibió las distintas formas de discriminación contra los afroamericanos y las mujeres en el lugar de trabajo, la escuela e instalaciones públicas.

